sábado, 22 de diciembre de 2018

A Sota







Tú al fin y al cabo eras de la calle
una don nadie, sin bozal
y sin casa
Seguramente la hija mas lista
de aquella camada siempre indeseada
mestiza, canela, nieta de mil razas
Esquina de noche
compañera segura
tal vez caliente almohada
Lametón en la noche
calor de un diciembre
vestido de luces
de frío y guirnaldas
Amiga sincera
de tardes eternas
y albas cerradas.
La fiel compañera
tumbada en la manta
entre trenzas verdes
y anillos de plata
de aquel que del aire
hizo lecho y ansias
Reflejos de tantas
Sotas olvidadas

Un tiro en la nuca
diez o mil patadas

Te he visto tan sola
me has partido el alma
Una simple perra
buscando una mano
y un plato con agua
o un trozo de pan
con mucho de calma
Maldita la bala
maldito el momento
en que ya tu historia
fue, pero ya no es nada
Un recuerdo más
para no olvidar
que entre Sotas solas
se escapa la vida
y entre Sotas solas
tu último aliento
me ha partido el alma
Perra callejera
tu cola en el aire
fue la despedida
de todo
y a nada

A Sota, Madrid 20/diciembre/2018. Madrugada.